14 may. 2014

Punto de inflexión

Pasan las semanas y no actualizamos nada en el blog... Después de siete años, Jaime ha cerrado Public Archaeology y apenas tiene tiempo para la nueva aventura bloguera. Pero hay que darle nueva vida al blog de JAS Arqueología, porque están pasando cosas de vez en cuando y no os contamos nada. Ya sabéis que las novedades están en las redes sociales (Twitter y Facebook) y os animamos a que nos sigáis allí. Sin embargo, el blog debe tener su identidad propia y por eso hay que intentar darle más contenido. Venimos de unas JIA en Vitoria (que patrocinamos) y no os hemos contado nada. En un par de semanas patrocinamos otro evento en Granada y no os hemos contado nada. Tengo encima de la mesa un contrato de derechos para un libro francés y aún no os hemos contado nada... Pues se acabó. 

Keep Calm, do #pubarch pero acaba la maldita tesis
Carta de un joven emprendedor ahogado por el capital, por culpa de la academia

Hay momentos en la vida de todo arqueólogo en los que se plantea de dónde viene y a dónde va (entre otras muchas cosas). A algunos esta crisis de identidad les ataca varias veces y las JIA suelen ser un buen lugar según con qué edad. Miro atrás y veo que emprendemos nuestro quinto año como empresa consolidados, con una buena imagen de marca en el sector y muchos proyectos por delante. Ahora bien, los proyectos personales deben estar también presentes. La tesis es seguramente uno de los más importantes con los que te puedes cruzar y gestionar una empresa no suele ser el mejor ambiente para hacerla. Después de una semana rodeado de jóvenes sin miedo y con muchas ganas, he estado en un par de reuniones con jóvenes que parecen viejos y viejos que parecen jóvenes. Una parte de mi no quiere terminar la tesis, complejo de Peter Pan. No quiero hacerme «viejo» y perder la frescura que he tenido por bandera estos años. No tengo vergüenza. Doy clases con una cerveza y me pongo gafas de broma en un congreso. Mientras tanto hago un debate de 50 intervenciones que va como la seda, escribo para World Archaeology, o me parto los cuernos por enésima vez luchando por un colectivo desagradecido. En otras JIA le echaba en cara a algunos compañeros no ser consecuentes con lo que dicen. Desde entonces intenté serlo yo y es muy difícil. Pero si llevo por bandera la arqueología pública, debo renunciar a muchas cosas, entre ellas la ortodoxia.
Se ve que necesitaba desahogarme un poco... Parece que estoy en un punto de inflexión y quiero que JAS Arqueología remonte conmigo. ¿Me acompañáis?

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